De hecho la puñetera idea fue suya, y como es un trol carismático pues le acabamos por hacer caso y aquí estamos. Tres mancazos del PvP listos para demostrar al mundo…
Demostrar…
Ehm… Intentar…
Estoooo… Uhhh…
Para que nos den una mascota, jopetas.
Porque eso es a lo máximo que se puede aspirar no habiendo hecho nunca una Arena.
Vale sí, tenemos un peñascazo en la cabeza. Un peñascazo enoooorme de grande. Es como si el Monte Rushmore hubiese caído sobre nosotros aplastándonos el cerebro y dejándonos mongolicos para toda la vida. Pero la verdad es que a pesar de todo la idea nos gustó y decidimos probar a hacer algo nuevo, aunque sea a costa de nuestros bolsillos, pero coño, una vez al año no hace daño.
Obviamente está todo lleno de guiris. Los españoles somos una minoría y no es tan fácil encontrarte uno. Jolines, seguro que los guiris se piensan que estamos durmiendo siesta, bebiendo vino y bailando flamenco… Ah vale, que eso es lo que más nos gusta hacer, me callo.
Lo curioso es que casi todo el mundo entra a la búsqueda de un grupo, y sí, vale, difícil sería no encontrar uno, pero, ¿os imagináis la cara de limón de algunos si pagan los 15 euros y al final no encuentra equipo? +1 a mi crueldad.
Estos primeros días son para practicar y hacer duelos, porque lo que es conseguir entrar en una asquerosa Arena de prácticas tardas media hora mínimo para que después venga un pícaro violador y una bruja que espera a que el pícaro te viole y ganen la Arena en 40 segundos porque tú te has empeñado en pegarle a la maldita bruja de los co*piiiii*. Perdón, ¡ni que esto nos hubiera pasado a nosotros!
Y bueno, pues también me gusta observar a la gente en duelos para ver si se me pega algo de los buenos y miro lo que no hay que hacer de los manquis. Lo que más histéricos nos pone cuando observamos o nos duelean es que sea un saltimbanqui con complejo de peonza. Debe ser que mientras más saltes y más vueltas des más fuerte pegarás, pero es que a mí sinceramente no me sobran dedos precisamente para emplearlos en dar saltos y hacer una circunferencia perfecta sobre mi objetivo. Desde luego si lo que buscan es desequilibrio mental, en mí lo consiguen.
¡Saludos chachipistachis desde el Torneo de Arenas 2009, os mantendremos informados de nuestras -anti- hazañas!
















